sábado, 10 de octubre de 2009

YA ESTOY DE NUEVO POR AQUÍ

Como veis ya estoy de nuevo por aquí.
Siento haber tenido esto tan descuidado y sin publicar ninguna entrada pero es que ni el tiempo me ha acompañado y los pocos ratillos que he tenido libre como que me ha dado pereza escribir, de hecho no he entrado en el blog hasta el día de hoy.

Tengo que daros las gracias a todas las personas que visitais incondicionalmente el blog aún con el tiempo que no he dado señales de vida, espero me sepáis perdonar y sigais por aquí de vez en cuando para interesaros y saber algo más de esta bonita ciudad como es Sevilla.

Gracias, muchas gracias.

miércoles, 22 de abril de 2009

IMAGENES DE PORTADAS DE LA FERIA DE ABRIL


Como ya he comentado en anteriores post, la primera portada que tuvo la Feria fue la "Pasarela" que repitió protagonismo durante 24 años en el Prado de San Sebastián.



La portada del año 1.948 se llamó "La Torre de los Toreros" y era una especie de faro gigante que cubría la fuente donde se ubicaba. Tenía la peculiaridad de estar decorada con cabezas de toros, capotes de paseo y trofeos taurinos de todas clase.




La portada de 1.966 fue una de las portadas más grandes conocidas y tal era su inmensidad que abarcaba dos calles y fuente esta como centro. Otras portadas muy ornamentadas y de gran tamaño son las de los años 1.968 y 1.969 que representaban respectivamente al Puente de Triana y al Puente de Navarra de la Plaza de España.


Portada de 1.963


Portada de 1.966



Portada de 1.967





Portada de 1.969



En 1.970 se homenajeó a la antigua estructura de "La Pasarela", haciendo una imitación de la misma.

En 1.971 la portada vuelve a ser un puente de la Plaza de España, "El Puente de Aragón".

En 1.972 estaba compuesta por motivos árabes, con cierto parecido a la Giralda sin su campanario. Esta portada fué la última portada de la Feria celebrada en el Prado de San Sebastián.



Portada de 1.972


En el año 1.974 podemos decir que ha sido la portada más visitada de todos los tiempos, no por lo que representa sino porque la peculiaridad que la caracteriza son las escaleras que poseía y por las que los visitantes de la misma pudieron acceder y visitarla interiormente. Por razones de seguridad no ha vuelto a repetirse y nuevamente estuvo dedicada a la Pasarela que tenía como principal uso el de sortear la calle que puenteaba.

En el año 1.975 y 1.982 se vuelve a repetir el motivo de la portada del año 1.968, el "Puente de Triana"


Portada de 1.982





Portada de 1.989


En los años 1.983 y 1.984 la temática de las portadas vuelven a ser los puentes de la Plaza de España y La Pasarela vuelve a ser el motivo elegido por tercera vez como portada en el año 1.986. La portada del año 1.983 estuvo dedicada al torero Antonio Bienvenida.



Portada de 1.983

En 1.986 se vuelve a optar por tercera vez por volver a colocar "La Pasarela"

Pasarela del año 1.986




Portada de 1.989


Portada de 1.966




Portada de 1.999



Portada del 2.000


La portada del año 2.003 es la portada más alta de toda la feria, con 47 metros. Se conmemora el 500 aniversario de la fundación de la Universidad de Sevilla y representa la Fachada del Rectorado de la Universidad de Sevilla.




En el año 2.004 se instala una portada de estilo barroco y que representa el Seminario Mayor de la Diócesis, que anteriormente fue Universidad de Mareantes y la residencia de los Duques de Montpensier.


En el año 2.005 la portada tiene forma de abanico superpuestos unos sobre otros y representa el homenaje de Sevilla al equipo de fútbol el Sevilla Futbol Club en el año de su centenario.






La portada del año 2.006 es una réplica de la "Puerta del Príncipe", puerta por donde salen los toreros que hacen magnífica faena en la Plaza de Toros de la Maestranza de Sevilla. Es la primera portada que es sacada a concurso público.


En el año 2.007 se conmemoró el centenario del equipo de fútbol el Real Betis Balompié con esta portada.





En el año 2.008 la portada representa "El Costurero de la Reina", edificio actual de la Oficina de Turismo





Y por último la portada de este año 2.009 que representa una caseta de feria, caseta que podríamos encontrar en cualquier lugar del real.




martes, 21 de abril de 2009

ANECDOTAS INTERESANTES DE LA FERIA DE ABRIL


LOS COMIENZOS DE LA FERIA DE ABRIL.
EVOLUCIÓN HASTA SU EMPLAZAMIENTO ACTUAL (1846-1973)

Los orígenes de nuestra Feria de Abril se encuentran en un 25 de agosto de 1846 en que Narciso Bonaparte y José María de Ybarra firmaron una proposición que presentaron al Cabildo Municipal pidiendo autorización para que durante los días 19, 20 y 21 de abril se celebrara una feria anual.
El Cabildo Municipal vio con buenos ojos la iniciativa del vasco y del catalán -curiosamente no fueron andaluces los precursores-, secundada por numerosos ganaderos y agricultores. Así en 1847 se celebra la primera Feria de Abril.


El Cronista Oficial de la Ciudad, el Sr. Velázquez y Sánchez, dejó escrito que "para inaugurar la importante concesión en los días 18, 19 y 20, el Ayuntamiento acordó una Exposición de ganados, con adjusicación de premios en concurso, de toros, bueyes, carneros, caballos sementales y yeguas, admitiéndose a optar al regalo de unas espuelas de plata a jinetes de caballos de escuela española.
Concedidos a los ganados los pastos gratuitos de Tablada y el Prado de San Sebastián, se construyeron dos abrevaderos o pilones en San Bernardo y frente al foso de la Fábrica de Tabacos, situándose un café y repostería en tienda espaciosa para comosidad de tratantes corredores y dependientes de los ganaderos, al cuidado de su negocio; instalándose Juzgado especial en la caseta que el Municipio erigió a la salida de la Puerta de San Bernardo.


Desde dicha puerta a la inmediata de la Carne (de Min-Hoar en lo antiguo) se establecieron en dos hileras puestos de juguetes, frutas y dulces, y en la acera del Prado, desde el Tagarete hasta San Bernardo, las tiendas de buñolería, bodegones y tabernas; hallándose acomodadas en la calle Nueva (San Fernando), en zaguanes de sus casas, joyerías, roperías, despachos de efectos de modas, novedades y exhibiciones; repartiéndose por los contornos del Prado las máquinas giratorias de caballos y calesas, cosmoramas y el siempre terrible aporreador Don Cristóbal Polichinela con su inseparable Doña Rosita.

El segundo y tercer día de Feria fueron lluviosos, pero se amplió por otro más el mercado. Conviene destacar que en el programa de la propuesta inicial se indicaba que el 19 de abril de 1847 se concedería un premio de cuatro mil reales de vellón al que presentara el buey de menos de cuatro años que pesara mayor número de libras sobre mil; otro premio de igual cantidad, al mayor buey de cualquier edad. De dos mil reales al mejor lote de diez carneros de dos años; otro igual al lote de diez carneros merinos de mejores lanas. Uno de seis mil reales al mejor toro que se eche en la corrida del día veinte, y otro premio igual al caballo más corredor en la carrera a verificar el día 21 de abril.


Si atendemos a lo que dejó escrito el Cronista, el primer año la Feria contó con tiovivos, bodegones, calesitas, buñoleras, diversos puestos y hasta con una corrida de ocho toros, de las ganader&ias de Taviel de Andrade y Curro Cúchares, para Lavi, Juan Lucas Blanco y Manuel Trigo.


Curiosamente en 1848, la Feria se celebró los días 17, 18 y 19, coincidiendo con Lunes, Martes y Miércoles Santo, algo impensable en nuestros días y que fue posible por aquel entonces porque ni el Lunes, ni Martes hacían Estación de Penitencia, s&olamente salían las de Amargura y el Amor, el Domingo de Ramos.


En 1850 acudieron a la Feria más de sesenta mil cabezas de ganado. Se expidieron licencias para 15 puestos de buñuelos, 34 de turrones y avellanas, 93 para tabernas y para agua.
En 1856 se pensó en trasladar la Feria al Campo de Marte (de la Plaza de Armas a la Barqueta) y se llegó a llevar el ganado al Prado de Santa Justa y el Cuarto de las Payas, frente a San Juan de Aznalfarache (a orillas del Guadalquivir).


1863 fue el año en el que el Circo Price acude por primera vez a la Calle del Infierno.


En 1864 se queman los primeros fuegos artificiales.


El cambio del alumbrado antiguo de petróleo, por el "moderno" de gas tiene lugar en 1866.


1870 es un duro año políticamente hablando, pero la Feria dura dos días más.


La primera lámoara eléctrica visita la Feria en 1874.


1877 representa el primer año en el que se instalan farolillos de papel. La Reina Isabel II acude a la Feria y disfruta de su ambiente.


En 1885 lo destacable fue que a lo largo de la calle San Fernando se colocaron treinta y cuatro arcos con globos de cristal, que a su vez tenían en su interior luces de gas ardiendo. El efecto fue muy vistoso y llamativo.


1893 representa el año en el que se montan las primeras casetas de los grandes casinos y círculos sevillanos.


En 1894 se hizo la primera convocatoria para el concurso del cartel anunciador de la Feria de Abril. Lo ganó por primera vez Francisco Candela, su premio 500 pesetas.


En 1896, y más concretamente el 18 de abril, se inauguró la famosa pasarela de hierro. En un principio fue iluminada por 798 luces de gas y un arco voltaico, de batería en su cúspide. Fue protagonista de una época, hasta que en 1920 fue demolida. Sus 81.297 kilos de hierro fueron vendidos a precio de chatarra (dos reales el kilo) a un industrial almeriense.


El Círculo Mercantil estrenó caseta de estilo japonés en 1904. La decoración era de claro estilo nipón, incluso con sombrillas orientales. Ese mismo año los hermanos Alvarez Quintero junto con un grupo de ateneístas, montaron "Los Perros", una caseta que simbolizaba la entrada de un cortijo. Lograron un gran reconocimiento y elogios con su idea, ya que las casetas empezaban a tener matices sevillanos, alejándose de frivolidades orientales.


Fue en 1914 cuando la Feria dura ya cinco días. el primero de ellos se aprovechó para inaugurar el Parque de María Luisa.


En 1916 los Reyes Don Alfonso XII y Doña Victoria Eugenia visitaron por primera vez la Feria de Sevilla.


Los dibujos del pintor Gustavo Bacarisas de las pañoletas unificadas de las casetas del Real son de 1919. Conviene destacar que esta decoración ha marcado un estilo hasta hoy en día.


La Feria de 1930 coincide con la Esposición Iberoamericana y representa la primera vez que se celebra en su recinto del Sector Sur, trasladándose fuera del Prado.


El 14 de abril de 1931 se proclama la Segunda República y en sólo tres días el Ayuntamiento tuvo que hacer numerosas banderas tricolores. La Guerra Civil provoca la suspensión de los festejos. Lo único que se celebró fue el mercado ganadero. La década de los 40 se caracteriza por la penuria económica. La posguerra española está caracterizada por la escasez de alimentos y el racionamiento. La Feria de Abril pierde brillantez.


Es en 1949 cuando se instala la primera portada en la Avenida del Cid.


Desde 1953 la Feria dura seis días.


1964 fue el año del tristemente célebre incendio en el Real. Fueron destruídas 64 casetas, numerosos los heridos y hasta falleció un anciano.


El príncipe de Mónaco y su esposa Grace visitaron la Feria de Sevilla en 1966. También la visitó la viuda del presidente de los Estados Unidos, Kennedy.


1968 fue el año en el que los actuales Reyes de España visitaron el Real de la Feria por primera vez.


Un año muy importante en el devenir futuro de la Feria fue 1973. El 30 de abril de este año, la Feria abandona el Prado de San Sebastiáan y se traslada al emplazamiento actual en el barrio de Los Remedios. Con el transcurso del tiempo la realidad superó las previsiones y el recinto actual se ha quedado pequeño. Son más de cuarenta mil metros cuadrados los ocupados y más de un millar las casetas existentes, lo curioso es que es similar el número de las peticiones al Ayuntamiento para instalar casetas en el recinto ferial.


En resumen, la Feria de Abril es una tradición que paraliza Sevilla durante una semana y que provoca que una parte importante de la actividad de la ciudad se lleve a cabo en las numerosas casetas del Real , punto de encuentro no ya de ganaderos que venden sus productos, sino de familias enteras que viven de una manera muy especial la más importante Feria del Mundo, la Feria de Sevilla.


Texto extraido en su totalidad de andalunet.net y escrito por D. Antonio Burgos.

PORTADA DE LA FERIA, EL ALUMBRAO

¿Ques es la portada de la feria?
La portada para que todos me entendáis, es una estructura que cada año se levanta en el Real de la Feria.
Todos los años es diferente y representa un monumento o un edificio singular de la ciudad, así como también ha hecho en algunas ocasiones referencia a momentos destacables e importantes para la ciudad.
La primera portada que conocemos se asentó en la feria durante el período de 1.896-1.920 y han llegado a medir algunas de ellas hasta 50 metros de altura, lo que hace que se pueda ver desde distintos sitios de la ciudad.
Cuando cae la noche es iluminada con miles de bombillas, por lo que se puede seguir apreciando su belleza.
Existe digamoslo así un referente obligado para todos los visitantes de la feria y es pasear bajo ella aunque sea una sola vez en su discurrir por sus calles.

El encendido de la portada se lleva a cabo a las 0 horas del martes y es popularmente conocida como "el Alumbrao". Con el "Alumbrao" se da el comienzo oficial de la fiesta y tiene un valor para que lo entendáis como el "Chupinazo" en los San Fermines y consiste en que el alcalde de la ciudad pulsa un interruptor y poco a poco se van encendiendo las miles de bombillas de la Portada. Una vez encendida la Portada, paulatinamente se va iluminando el Real de la Feria por completo, encendiéndose la totalidad de las bombillas que hay en el Real de la feria.
Con esta acción ya podemos decir que estamos de feria.

Esta portada pertenece a la feria del año 2.008 y representa al Costurero de la Reina, un pequeño edificio ubicado en Sevilla de planta hexagonal con forma de castillo con torrecillas en las esquinas. Se encontraba situado al borde de los jardines del Palacio de San Telmo (antigua residencia de los Duques de Montpensier) de donde formaba parte en aquellos tiempos (su nombre original era Pabellón de San Telmo) y muy cerca del Parque de María Luisa y de la popularísima Plaza de España. Hoy día alberga la Oficina de Turismo.

Formó parte de la Exposición Iberoamericana de 1929.

lunes, 13 de abril de 2009

LA FERIA DE ABRIL Y SUS ORIGENES

La palabra "feria" proviene del latin feriae y la usaban los romanos para señalar fiestas y días de descanso para dedicarse al culto religioso y festejos que se celebraban.


Alfonso X "El Sabio", constituye en Sevilla a mediados del siglo XIII dos ferias al año (abril y septiembre) con una duración cada una de 30 días.

Al ser frecuentada por mercaderes del exterior que abastecían la feria con sus propias mercancías, tuvieron que crear puestos aduaneros donde se controlara todo el material que se quería introducir en la feria. Los puestos se situaron en Huelva, Cádiz, Vejer, Sevilla y Jerez.


La Feria de Abril se creó como tal el 25 de agosto de 1846 por D. Narciso Bonaplata (catalán) y D. José María de Ybarra (vasco). Tuvieron que realizar una propuesta que llevaron al Cabildo Municipal pidiendo que autorizaran su celebración durante los días 19,20 y 21 de Abril y que fuera de carácter anual. Este permiso les fue concedido por el alcalde de aquella época el Sr. Conde de Montelirio.

Este alcalde cede ante la petición pensando que nunca llegaría su celebración a buen fin, ya que existían por entonces otras dos ferias muy próximas a estas fechas, siendo una de ellas la ganadera de Mairena del Alcor (cuya Feria es la más antigua de Andalucía (1.441) y se celebra una semana antes que la de Sevilla).


En marzo de 1.847 la Reina Isabel II concedió a Sevilla el privilegio de Feria celebrándose un mes más tarde la primera de la ciudad con la duración estipulada anteriormente de 3 días. La reina visitó la feria años después (1.877) teniendo como acompañante al alcalde Ybarra.


La primera feria ganadera se ubicó en el Prado de San Sebastian, ya que en esa época estos terrenos se encontraban a las afueras de la ciudad. El único edificio que se encontraba ubicado junto a la feria era y sigue siendo la Fábrica de Tabacos (hoy día la Universidad de Sevilla) y aún no existían ni la Plaza de España ni el monumento de Rodrigo Díaz de Vivar "El Cid Campeador".


En sus inicios contó con 19 casetas y fue tan grande el éxito obtenido que años después (1950) tuvieron que separar lo que era la zona de mercaderías del espacio usado para la diversión.


La afluencia de visitantes era tan numerosa que el Ayuntamiento se vio obligado a ampliar poco a poco el lugar de celebración y se creó en 1.890 el primer cartel oficial anunciador de la feria y en 1.910 se difunden folletos divulgativos.

En el año 1.914 se pasa de 3 días a 5 y en 1.952 ya se fija en 6 días festivos.


A partir de los años 20, la feria se empieza a parecer lo que podemos ver hoy día, una ciudad artificial y efímera de sólo unos días de duración donse se instalan casetas para el regocijo de los visitantes foráneos y autóctonos, vendedores, juerguistas, curiosos, artistas y famosos.


Durante años, el recinto de la feria se conoció como "La Pasarela" , debido a una estructura existente que era utilizada para cruzar la calle, hasta el año 1.973 que fue preciso reubicar las casetas por las distintas demandas de feriantes, organismos y público, el espacio se quedó pequeño y su lugar de asentamiento fue el del barrio de Los Remedios, una zona casi rectangular con una medida de 1,5 km. por 600 metros cuadrados.
Este lugar es conocido como el "Real de la Feria", con calles que fueron bautizadas con nombres de toreros de todas las épocas, adornadas de farolillos de distintos colores que iluminan la oscuridad de la feria cuando cae la noche.
Actualmente, al existir una gran demanda para la creación de nuevas casetas por la afluencia de asistentes, se espera que en un breve plazo de tiempo, cambie de nuevo de ubicación para instalarla en un lugar de mayores dimensiones, por lo que se estudia desde hace varios años ubicarla en lo que se conoce como "El Charco de la Pava".


jueves, 26 de febrero de 2009

HISTORIA DE TRIANA

El primer origen de poblamientos en la zona, datan de la Edad Antigua, confirmado por el hallazgo de restos romanos.
Un incremento importante de la población de esa área, surge en época musulmana, organizado en torno al Castillo de San Jorge, construido en el siglo X.

La importancia de este antiguo arrabal y guarda de la ciudad de Sevilla, derivaba de su posición estratégica, junto al río Guadalquivir, como llave para las tierras de cereales, vid y olivo del Aljarafe, constituir el camino real hacia Huelva, sede del puerto comercial y última defensa de la ciudad antes de alcanzar sus murallas. No en vano el ejército de Fernando III el Santo, que se asentó en el vecino campo de Tablada, hubo de atacar y destruir el Castillo de Triana y el Puente de Barcas, que auxiliaban durante más de 15 meses desde los extramuros a la población sitiada en la conquista de 1.248.

La construcción del puente de barcas, que fue el primitivo nexo de unión con la ciudad, en 1.171, bajo el mandato del califa Abu Yacub Yusuf, supuso un importante incentivo al crecimiento urbano del entonces arrabal de la ciudad, al conectarlo con la ciudad y con la actividad portuaria. El lugar estaba entonces delimitado por una rambla que corría, por lo que hoy es la calle Pagés del Corro.

Tras la conquista castellana, el castillo de San Jorge perteneció a la Orden de San Jorge, instalándose en él la primera parroquia de Triana. En 1.481, bajo el reinado de los Reyes Católicos, se convirtió en sede del Tribunal de la Inquisión hasta 1.626, lo que contribuyó a la mejora de la condición social media del barrio. En 1.854 se construyó el puente de Isabel II, conocido popularmente como “de Triana”, que vino a sustituir al antiguo Puente de Barcas.

Su cercanía al río también le ha supuesto algunos inconvenientes a lo largo de la historia, ya que desde antiguo sufrió importantes inundaciones, pues no contaba con ningún tipo de defensa y en su orilla la fuerza del río era muy intensa. Los refugios habituales de los habitantes, en caso de inundación, eran la iglesia de Santa Ana y el Castillo de San Jorge. Así destacan las inundaciones de 1.435, 1.440, 1.545 y 1.554, en estas dos últimas se arruinaron más de doscientas casas. Hasta que las obras y remodelaciones del cauce del Guadalquivir en la segunda mitad del siglo XX evitaron las crecidas. De estos sucesos tenemos constancia en crónicas, relatos orales, documentos gráficos e incluso en azulejos que señalan la altura a la que llegó el agua en determinadas calles.

En Triana se reclutaron y formaron las tripulaciones para América y se aprovisionaron los barcos, como el de Magallanes y Elcano en 1.519. Antes de partir fueron a orar a la Virgen de la Victoria, imagen que se encontraba en el Convento de los Remedios.
Fue tradicionalmente un barrio de marineros (actividad que ha conservado hasta la mitad de los años 60 y que ya está definitivamente extinguida), obreros, alfareros e industriales, famosa por sus toreros, cantaores y bailaores de flamenco.


Contó desde tiempo inmemorial con una presencia signicativa del pueblo Gitano o romaní, de la que surgió entre la convivencia de moriscos y gitanos y ayudada por la permanente inmigración-emigración de los marineros una personalidad propia. La presencia gitana en Triaana se extendió hasta la expulsión de la Cava de los Gitanos por la presión inmobiliaria en la década de 1.970, y estuvo casi siempre asociado a la herrería tradicional.

ETIMOLOGÍA DEL BARRIO DE TRIANA

Según cuenta la mitología, la diosa Astarté huyendo de la persecución amorasa de Hércules (fundador mitológico de la ciudad de Sevilla), vino a refugiarse en la orilla occidental del Guadalquivir fundando Triana.


El origen del nombre de Triana suscita un inmenso interés para los investigadores. Tradicionalmente, se vinculó a su pasado como colonia romana fundada por Trajano, el emperador nacido en Itálica, Trajana-Triana.

Según otros investigadores el nombre de Triana proviene de un compromiso entre los celtíberos y los romanso por lo que Tri, es tres en lengua romana y Ana es río en celtíbero. En esta época el río por esta zona ya estaba dividido en tres partes.

El estudioso Justino Matute Gavira sostiene según una de sus obras que el nombre de Triana es la razon de "Trans amnem, expresión con que los latinos significaban lo que está más allá del rio... y aún los árabes por esta msima circunstancia llamaban a Triana Ma-Wara-Fnahr, que vale tanto como allende el río: la transfluvial, aunque más comúnmente le decían Atravana o Athriana...".
La importancia de este antiguo arrabal y guarda de la ciudad de Sevilla deriva de su posición junto al río Guadalquivir.